Con la tecnología de Blogger.

COCIDO

Cómo contrapunto a mi última entrada os traigo una receta del clásico cocido, en su versión rápida en olla exprés. Llega el fresquito poco a poco, y además, en verano, dejamos un poco de lado estos platos más contundentes y que son el mejor remedio para entrar en calor. También va apeteciendo ya sentarse a la mesa un sábado o un domingo delante de un plato de cocido con su sopita y todo. Se que estáis empezando a salivar, por que hay pocos detractores de este plato tan de toda la vida, y a la vez tan completo, saludable y apetecible.

Ingredientes para vuestro cocido:

  1. Unos 100 gr de garbanzos por personas. En este caso yo lo hice más a menos para dos. Pero como es muy completo siempre queda algo más. AVISO IMPORTANTE: DEJARLOS EN AGUA TEMPLADA CON UN POCO DE SAL LA NOCHE ANTERIOR!
  2. Un trozo de carne de morcillo
  3. Un cuarto trasero de pollo
  4. Un trozo de tocino o panceta
  5. Un chorizo o dos. A gusto.
  6. Un hueso de jamón
  7. Un hueso blanco salado de espinazo
  8. Morcilla (opcional yo no le puse)
  9. Un puerro
  10. Un par de zanahorias
  11. Un trocito de apio
  12. Un poco de repollo
  13. Un nabo
  14. Una patata (También opcional)
  15. Sal
Comenzamos pelando las zanahorias, la patata, el nabo. Lavamos estas y el resto de verduras bien y troceamos en un par de trozos más o menos cada una. Tendremos que lavar bien el resto de las carnes prestando especial atención al hueso de jamón. Es importante que este no este rancio pues nos puede estropear con su sabor todo el plato.

Ponemos las verduras junto con las carnes en la olla exprés y cubrimos de agua. La cantidad de agua de la olla tendrá como resultado una deliciosa sopa, pero tenemos que tener en cuenta que no podemos llenar la olla exprés hasta el borde, hay que dejar un espacio para que pueda cumplir su misión. La mayoría indican hasta donde las podemos llenar, pero siempre admiten un poco más. Y también tendremos en cuenta que aún no hemos puesto los garbanzos que harán incrementar el volumen total. Siempre podemos añadir luego un poco más.

Pues bien, a continuación ponemos la olla destapada con el fuego alto con todo lo anterior dentro. Cuando rompa a hervir añadimos los garbanzos y algo más de agua si fuese necesario. Poco a poco vamos a ver que sale una especie de espuma que se queda en la superficie. Es ahora cuando vamos a espumar el caldo. Os dejo explicado en el enlace este paso. Cuando hayamos hecho esto, que no nos debería llevar más de 5 o 10 minutos, vamos a cerrar la olla.

Cada olla tiene su funcionamiento, pero todas tiene un indicador que nos dice que estas han empezado a coger presión. Y es a partir de este momento cuando debemos empezar a contar los tiempos de cocción. Mi olla en este caso, tiene un pequeño pitorro, que sube. Cuando esto sucede bajamos el fuego a la mitad. Si por ejemplo lo teníamos en 8 o 9 de nuestra placa, a 4 o 5; y empezamos a contar en este caso media hora para tener listo nuestro cocido.

Pasado este tiempo, apagamos el fuego, apartamos la olla del mismo, y esperamos a que se enfríe para poder abrirla. Es pitorro habrá bajado en este momento. Ya tenemos listo nuestro cocido. 

Cómo lo tomemos es cosa nuestra. Por un lado tendremos las carnes y las verduras, y por otro los garbanzos que podemos dejar con una parte del caldo. Es resto del caldo colarlo para disfrutar de una deliciosa sopa de cocido en ese o en otro momento.

Ummmhhh ya me viene el olor de esos sábados de cocido de mi infancia!

A disfrutar!!













TARTAR DE ATÚN CON AGUACATE Y TOMATE

Aunque ya no nos queda nada o muy poquito para por terminada la época de las terracitas, los paseos al sol, y el buen tiempo..., os traigo la receta de un plato fresco y muy apetecible que me atreví a hacer en esos días de más calor. Aún así, os lo recomiendo totalmente en cualquier momento para que lo disfrutéis si sois amantes del atún rojo. Y sí sobre todo encontráis una pieza excelente en vuestra pescadería, se quitarán el sombrero vuestros comensales ante esta sencilla exhibición de calidad, sabor y exotismo.

Vais a necesitar:


  1. Unos 300- 400 gr de atún rojo. El lomo del atún es una buena opción.
  2. Una lima
  3. 1 tomate
  4. 1 aguacate
  5. Pimienta negra y sal
  6. Aceite de oliva virgen extra
  7. Vinagre de jerez
  8. Salsa de soja
  9. Mostaza

Lo primero que vais a hacer con un buen cuchillo es cortar el atún en daditos de un centímetro aproximadamente. Cuando lo tengamos lo ponemos en un bol y vamos rallarle la cascara de la lima (no tenemos que rallarle toda la cascara, pero si por lo menos la mitad), a añadirle un poco de sal, un poco de pimienta negra, y  a dejarlo reservando en la nevera.

El siguiente paso es preparar la mezcla en la que maceraremos el atún. Para esto: mezclamos bien 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra, una cucharada de la salsa de soja, una cucharada de postre de mostaza, y otra también pequeña de vinagre de jerez. Mezclamos bien todo con un tenedor, una cuchara, o incluso las varillas hasta que se integren todos los ingredientes de la vinagreta. Añadimos esta mezcla al atún que teníamos reservado y mezclamos bien, para que se impregne de los sabores y aromas. Mientras vamos a cortar el tomate y aguacate en dados del mismo tamaño que los del atún. 

Por último, sólo nos queda montar y emplatar nuestra receta. Para eso vamos a hacer uso de un aro de emplatar. Colocaremos este sobre el plato directamente. Ponemos a lo largo de todo el diámetro del aro una capa de aguacate, después una capa de tomate, y por último una capa del atún. Y así sucesivamente en cada uno de los platos de nuestra receta. Con estas cantidades tendréis aproximadamente para dos comensales.

Podéis decorar vuestro plato con alguna hierba aromática, o con una gotas de crema de vinagrae balsámico de módena.

 Buen provecho!!

Os dejo una imagen del aro de emplatar para aquellos que nunca lo hayan usado o no tengan muy claro de que hablo:

Resultado de imagen de aro de emplatar







CENA MEXICANA

Son muchas las veces que tenemos unos amigos en casa que han venido a compartir un rato con nosotros, a charlar un rato, a ver un partido, o simplemente a picar algo en nuestra compañía. Y algunas de ellas hemos tirado de unas pizzas o los clásicos picoteos: algo de embutido, unos canapés o cosas del estilo. Pues en esta entrada os enseño una alternativa bastante fácil con la que vais a quedar como auténticos chef! Y además conocedores de la gastronomía internacional. Ahí es na!!

Os propongo una cena mexicana muy clásica: unas fajitas de pollo, unos nachos con salsa de queso y con guacamole, y para terminar unos margaritas. Vayamos por partes:

NACHOS CON SALSA DE QUESO (para unas 4 a 6 personas):


  1. Por supuesto los nachos
  2. 150 gramos de queso cheddar
  3. 1 cucharada de mantequilla
  4. 1 cucharada de harina
  5. Una taza de leche 
  6. Una pizca de pimentón dulce
  7. Sal
Coloca al fuego una cazo y derrite la mantequilla en él. Incorpora la harina y revuelve dejando que la harina se tueste un poco, para que pierda su sabor. Como hacemos cuando vamos a hacer una bechamel. Cuando este ligeramente dorada la harina vierte poco a poco la leche ayudándote de una varilla y removiendo enérgicamente para que no se hagan grumos. Después ralla o pica el queso cheddar y añádelo a la mezcla. Remueve bien hasta que se deshaga por completo. Agrega sal al gusto. Apaga el fuego y añade una pizca de pimentón. Remueve y vuelve a mezclar el pimentón. Antes de servir deja reposar unos minutos.

NACHOS CON GUACAMOLE (para 6 personas):

  1. Nachos
  2. Tres aguacates
  3. Tres cucharadas de tomate maduro picado y previamente pelado
  4. Una cucharadita de cilantro fresco picado (este ingrediente es opcional)
  5. Seis cucharadas de zumo de limón.
  6. 4 cucharadas y media de cebolla picada muy pequeñita
  7. Una pizca de sal. Probamos va en gustos
Pelamos los aguacates, los partimos por la mitad y sacamos el hueso. En un bol o recipiente, chafamos su carne hasta tener un pure basto. Por ejemplo nos podemos ayudar de la herramienta del mortero. Después añadimos el tomate, cebolla, y el cilantro. Incorporamos el zumo de limón y ponemos sal al gusto. Mezclamos con una cuchara ligeramente y listo para tomar.




FAJITAS DE POLLO (para 6 personas):

  1. Dos tortillas de trijo para fajitas por persona
  2. 500 gr de pechugas de pollo
  3. Un par de pimientos medianos verdes, un par amarillos, y un par rojos. Pimientos para asar.
  4. 3 tomates grandes
  5. 150 gramos de cebolla
  6. Una bolsa de queso rallado para fundir
  7. 2 dientes y 1/2 de ajo.
  8. Una guindilla o cayena en polvo.
  9. Pimentón picante
  10. Aceite de oliva
  11. Sal y pimienta
Vamos a empezar cortando los pimientos en tiras un poquito gruesas y la cebolla en tiras finas. Ponemos un par de cucharadas de aceite de oliva y cuando esté caliente vamos a añadir los pimientos y la cebolla. Añadimos un poco de sal y rehogamos bien durante 15 minutos.
Mientras tanto vamos a ir picando las pechugas de pollo en tiras, y ponerles sal y pimienta. Transcurrido el tiempo de las verduras, añadimos a estas el tomate picado y pelado, y dejamos hacerse con las verduras durante 10 minutos más.
En otra sartén ponemos dos cucharadas de aceite de oliva, el ajo pelado y sin picar y la guindilla. Cuando el aceite esté caliente añadimos el pollo que hemos salpimentado. Salteamos durante unos minutos hasta que el pollo este dorado.
Cuando el pollo este listo retiramos el ajo y la guindilla y se lo añadimos a las verduras. Este es el momento de añadir una pizquita de pimentón picante. Removemos un poco y apartamos del fuego para que no se nos queme el pimentón. Ya tenemos listo el relleno de nuestras fajitas. 
Por último vamos a calentar nuetras tortillas. Como indica en el paquete podemos hacerlo en el microondas. Y al rellenarlas les ponemos un poco de queso para que con el calor funda. 
Podemos poner en nuestras fajitas cualquier salsa de tomate picante. Las hay especiales para fajitas.





COCKTAIL MARGARITA (Ingredientes para una coktelera):

  1. 1/4 de Tequila
  2. 1/4 de Contreau
  3. 1/4 de zumo de limón natural
  4. 1/4 de almíbar. (Agua y azúcar a partes igual que hemos puesto en un cazo hasta que reduzca)
Humedecemos el filo de nuestras copas con un poco de limón y las pasamos por sal para decorar. Después ponemos todos nuestros ingredientes en la cocktelera con hielo picado y agitamos. Ya tenemos listo nuestro cocktail.





LAS TORRIJAS DE LA FELI

Esta Semana Santa ha sido un poco atípica por asuntos familiares, y digamos que las torrijas las he visto de casualidad. Pero ya me resarciré el año que viene, porque este dulce tan típico de nuestra gastronomía me encanta.
De lo que si tuve la oportunidad justo antes de los días festivos en cuestión es de tener una master class de la mejor en estos menesteres de la cocina de toda la vida. La abuela de mi novio, con la que pasé una tarde haciendo torrijas, y aprendiendo de la mejor un par de truquillos.
La gastronomía de nuestro país debe mucho a una generación que cocinaba como ya pocos y pocas lo hacen. Con cariño, artesanalmente, sin prisas, mucha paciencia, y grandes dosis de dedicación.

Ingredientes:
  1. Un par de barras de pan del día anterior.
  2. Dos litros de leche.
  3. Dos ramas de canela.
  4. Azúcar blanca.
  5. Canela molida.
  6. La piel de un limón sin mucho de lo blanco.
  7. La cascara de una naranja.
  8. Aceite de girasol.
  9. Media docena de huevos aproximadamente.
Lo primero que vamos a hacer es infusionar o aromatizar la leche que vamos a poner a fuego medio con la cascara del limón, la naranja,  y la canela en rama. Cundo este a punto de romper a hervir la apartamos del fuego y añadimos azúcar al gusto, removemos bien, retiramos la piel de la naranja y el limón, la ramas de canela y dejamos que atempere y se vaya enfriando. Reservamos. Cuando este tibia o casi fría podemos colar por si queda algún resto. Pero no pasa nada si no lo hacemos.

Cortamos con un cuchillo para pan rebanadas gruesas de unos 2 cm  o 2,5 cm aprox. Las vamos mojando en la leche, bien empapadas, y las disponemos encima de una bandeja. Si tenemos tiempo lo mejor sería que hiciésemos este paso con unas horas de antelación. Una vez transcurrido el tiempo podemos con una cuchara o un cacito echar por encima un poco más de leche. Las damos la vuelta y empapamos por ambos lados. Sí, os estaréis preguntando que si las mojamos tanto se romperán cuando las cojamos para freír. Pues sí existe este riesgo, pero para que queden ricas tienen que estar bien empapadas. Podemos ayudarnos para manejarlas después de una espumadera, para que no se nos rompan.

Ponemos a calentar en una sartén abundante aceite a fuego medio. Batimos dos o tres huevos en un plato grande y pasamos la rebanadas de pan por el huevo, para después pasarlas a la sartén para freír. El aceite debe estar bien caliente, pero no demasiado porque se nos harían muy rápido por fuera pero por dentro no. En una vitro del 1 al 9 de temperatura estuvo una vez caliente el aceite al 6. Las retiramos de la sartén cuando estén doradas por ambos lados. Cuando las vamos sacando de la sartén las espolvoreamos con una mezcla de azúcar y canela molida.

La leche sobrante la podemos usar para mojar las torrijas como si de un almíbar se tratara.

Tengo que decir que nunca he probado unas torrijas mejor que estas, son espectaculares!

Ummmmhhhhhh que ricas madre mía!!



TARTA DE MANZANA O APPLE PIE

El clásico apple pie es un símbolo muy arraigado en la gastronomía estadounidense, ligado a su cultura desde que en el siglo XVI los colones ingleses, franceses, y holandeses se llevaran la receta al otro lado del Atlántico. 

Aquí podemos disfrutar de él, no tenemos que cruzar al otro lado del charco. Os animo, a que siguiendo mi receta, os pongáis el delantal y dejéis a todos con la boca abierta. Garantizo que siempre que lo he hecho ha triunfado y encantado a todo el mundo.

Ingredientes para un molde bajo de unos 23 cm de diámetro como este:
 

Para la masa quebrada:

  1. 400 gr de harina.
  2. 200 gr de mantequilla muy fría cortada en daditos.
  3. Una pizca de sal, y si queremos un poco de azúcar glass para que la masa nos quede algo dulce.
  4. 80 a 100 gr de agua muy fría, agua helada. Pero no congelada.
Para el relleno:
  1. 1 kg de manzanas reinetas o manzanas de una variedad ácida.
  2. 100 gr de azúcar normal.
  3. 100 gr de azúcar moreno.
  4. Una pizca de sal.
  5. Media cucharadita de canela molida.
  6. Media cucharadita de nuez moscada molida.
  7. Media cucharadita de la ralladura de la cascara de un limón.
  8. Una cucharada de mantequilla.
  9. Dos cucharadas de harina.
Lo primero que vamos a hacer es coger un tarro o botella pequeña y llenarlo con el agua e introducirlo en el congelador. Es el agua que vamos a utilizar para la masa. A continuación en un bol vamos a mezclar ayudándonos de las manos el harina con la mantequilla bien fría hasta que tengamos un especie de migas de pan. Después cuando el agua esté muy fría la sacamos del congelador, la vamos incorporando poco a poco a la mezcla anterior y vamos a ir amasando hasta tener una masa algo elástica que se separe de las paredes del recipiente y que no se nos pegue en las manos. Hacemos dos bolas con la misma, más o menos la mitad para una y la otra mitad para la otra, las envolvemos en papel film y las introducimos en la nevera.

Mientras que la masa va cogiendo consistencia en el frigorífico vamos a preparar el relleno. Y también vamos a encender el horno a 200 grados para que se vaya pre calentando. Mezclamos en un bol los dos tipos de azúcar, la canela, la nuez moscada, la ralladura de limón, el pan rallado, y la pizca de sal. Pelamos las manzanas, las quitamos el corazón y las partimos en cuartos para hacer laminas, que vamos a mezclar en el bol dando unas vueltas con toda la mezcla anterior. Introducimos las mezcla de las manzanas con los otros ingredientes en la nevera.

Sacamos nuestra masa y hacemos dos circunferencias superiores al tamaño del molde ayudándonos de un rodillo, y poniendo algo de harina encima de la superficie para trabajar. Tenemos que tener en cuenta que una es para la parte de abajo, por lo que tiene que dar para la base y las paredes del molde y otra es para cerrar nuestra tarta. Forramos el molde con la capa de abajo de la masa y dejamos algo de masa fuera del molde para sellar después. Echamos la mezcla de las manzana y disponemos por encima trocitos de mantequilla. 

Tapamos con la otra circunferencia de masa y sellamos los bordes muy bien para que no se nos abra a mitad de la cocción. Hacemos un orificio en el centro de la capa que cubre para que salga el vapor de la cocción en el horno, podemos decorar si queremos y por último pintar con huevo batido para que tenga un color más bonito.

Horneamos unos 50 minutos a 200 º hasta que la masa esté bien dorada. Si vemos que se nos dora demasiado podemos bajar la temperatura del horno.

Se puede comer ya completamente fría, pero si una vez sacada del horno la dejamos templar un poco, está deliciosa en este momento. Y acompañada de un buen helado de vainilla hará que se os salten las lagrimas.

Espero que os guste y os animéis!








TARTA DE QUESO AL HORNO

Os propongo esta tarta de queso muy sencilla con la que vais a dejar a todos encantados. Y que vais a hacer en un santiamén. Siempre que la he hecho ha gustado mucho a todo el mundo y no han dejado ni las migajas.

Ya os hablaré de la versión fría de la tarta de queso, que también es muy fácil, pero que quizás sea más apetecible en el veranito.

Tendríamos que tener en nuestra nevera y en la despensa:

  1. Una tarrina de queso crema. Vamos necesitar 250 gramos.
  2. 3 huevos tamaño L
  3. Cuatro cucharadas de Maizena (harina de maíz). Por lo cual nuestra tarta es apta para celíacos.
  4. 10 cucharadas de azúcar
  5. 3 yogures naturales sin azúcar. Uno de ellos puede ser griego si queremos.
  6. Una pizca de vainilla.
Para elaborar nuestra tarta lo primero que vamos a hacer es poner nuestro horno a pre calentar con calor arriba y abajo a 180 grados.

Vamos a utilizar un molde desmoldable. Que untaremos de mantequilla y espolvorearemos con harina. O rociaremos con el spray anti adherente para repostería. En la base podemos poner papel de horno o sulfurizado para facilitar el desmoldado. 

En un bol vamos a mezclar con la batidora de varillas el queso crema y los yogures hasta que estén bien cremosos. Añadimos la maizena y continuamos batiendo. Y el azúcar y los huevos sin dejar de batir.

Volcamos la mezcla en el molde y horneamos entre 35 y 45 minutos, hasta que al pincharlo con una brocheta esta salga limpia. Esta tarta sube mucho durante el proceso de horneado pero al enfriarse baja y reduce el volumen. Es un proceso normal. Lo sacamos del horno transcurrido el tiempo, dejamos enfriar y cuando esté frío lo desmoldamos.



Debemos revisar la temperatura de nuestro horno, y si vemos que se nos dora demasiado podemos poner  papel de aluminio por encima. Y la próxima vez  reduciremos un poco la temperatura del horno.

Yo lo acompañe con mermelada de fresas por encima porque estamos en temporada de las mismas y hay unas mermeladas riquísimas. Batí la mermelada, pero no es necesario. 

Y finalmente, solo nos queda repartirla por encima de nuestra tarta.


TARTA SACHER

La historia de esta tarta es una historia de confianza. La confianza que te da alguien cuando cree que le puedes preparar una pedazo de tarta por su cumpleaños, se anima y te la encarga. Y no sólo eso, también está dispuesto a pagarte por ella. A esa persona quiero darle las gracias, porque es una pequeño comienzo para mi muy importante. Y porque a pesar de las pequeñas dificultades, las prisas y los nervios de última hora, la tarta salió adelante, y gustó. Sí, gustó y mucho. 

Vamos a necesitar para un molde de 23 cm:
Para el bizcocho:
  1. 4 huevos
  2. 80 gramos de almendras molidas
  3. 80-100 gramos de harina.
  4. 70 gramos de azúcar glas
  5. 70 gramos de azúcar normal
  6. 70 gramos de mantequilla
  7. 100 gramos de chocolate con un porcentaje del 70% de cacao
  8. 7 gramos de levadura
  9. Una pizca de sal
  10. 1 bote de mermelada de fresa o del sabor que queramos
Para la cobertura:
  1. 170 gramos de chocolate de repostería
  2. 165 gramos de nata de repostería. Con un 33% de materia grasa.
  3. 33 gramos de mantequilla
Comenzaremos haciendo el bizcocho, para el cual vamos a poner a derretir los 100 gramos de chocolate. Lo troceamos, lo ponemos en un recipiente apto para el microondas, y vamos calentando a máxima potencia en intervalos de 10 segundos, y removiendo cuando paremos. Hay que hacerlo así, porque si nos pasamos con el tiempo en el microondas el chocolate se quema muy rápido y ya no nos vale. Utilizar un chocolate con un porcentaje mayor de cacao mejorará el sabor del bizcocho, y el resultado será mucho mejor. Una vez derretido el chocolate lo vamos a dejar que se atempere. También vamos a encender nuestro horno con calor arriba y abajo a unos 150 grados, para que se vaya pre calentando.

El siguiente paso será mezclar en un bol amplio el azúcar glas con la mantequilla a temperatura ambiente con la batidora de varillas. Un pequeño truco para no llenar toda nuestra cocina de azúcar glas es tapar el bol con papel film dejando un pequeño orificio para la batidora.
Después añadimos el chocolate fundido y batimos otra vez. Separamos las claras de las yemas, y añadimos las yemas de una a una, batiendo cada una de ellas hasta que queden bien integradas. Las claras las reservamos.

Montamos las claras con la batidora de varillas. Para que no tengamos problemas a la hora de montar unas claras, tenemos que tener en cuenta un par de cosas: que el recipiente en el que las montamos este completamente seco, y que no haya nada de yema, si es así no se nos montarán. Cuando estén a medio montar añadimos el azúcar normal poco a poco y continuamos batiendo con la batidora de varillas hasta que estén completamente montadas. Si damos la vuelta a nuestro bol y no se caen están listas. Las dejamos en la nevera mientras que continuamos con el bizcocho.

Incorporamos a la mezcla de mantequilla, azúcar glas, huevos y chocolate una pizca de vainilla (en polvo o líquida) y las almendras molidas, y volvemos a mezclar con la batidora de varillas. Ahora es el momento de ir incorporando las claras que hemos montado con el azúcar. Removiendo con una lengua de cocina y con movimientos envolventes de abajo a arriba. Hay que intentar que no queden casi grumos, pero no batiremos la mezcla con la batidora, perderemos el volumen y la esponjosidad que aportan las claras al bizcocho.

Mezclaremos la harina con la levadura, y la sal y las tamizaremos, incorporándolas poco a poco a la mezcla como hemos hecho con las claras. Ayudándonos de la lengua de cocina.

Por último, untaremos nuestro molde (de los que tienen la base y los laterales con apertura para desmoldar fácilmente) con mantequilla y harina o con unos sprays anti adherentes que venden fantásticos para repostería. Y al horno. Con la función del ventilador si la tenemos, y calor arriba y abajo, a unos 150 grados. Aproximadamente en unos 35-40 minutos debería de estar listo. Pero cuando ya haya subido podemos pincharlo con una brocheta y si esta sale seca es que está. Como siempre os digo cada horno es un mundo.

Los sacamos del horno pasado el tiempo y lo dejamos enfriar. Una vez frío lo vamos a partir por la mitad longitudinalmente. Si nos ha quedado un poco más fea la parte de arriba, no pasa nada, antes de partirlo lo damos la vuelta. Podemos partirlo con una lira de reposteria o con con un buen cuchillo largo y bien afilado. Ponemos la parte de abajo de bizcocho encima de una rejilla algo elevada, como las de los microondas. Batimos la mermelada y se la echamos. Cerramos nuestra tarta con la parte de arriba del bizcocho.




Para preparar la cobertura de chocolate, vamos a poner la nata a hervir en una cazo. Cuando esté hirviendo retiramos del fuego e incorporamos el chocolate troceado y removemos con unas varillas hasta que se haya integrado en la nata. Añadimos la mantequilla a temperatura ambiente y removemos de nuevo.

Con nuestro bizcocho encima de una rejilla con una bandeja debajo que vaya recogiendo el chocolate, vamos vertiendo despacio nuestro chocolate sobre la tarta, dejando que se extienda por la misma, laterales incluidos. Una vez frío lo meteremos a la nevera para que el chocolate termine de enfriarse.

Podemos decorarla con una manga pastelera poniendo algo por encima, o con virutas de chocolate blanco rallado, por ejemplo. Y si el bizcocho nos ha quedado algo seco o lo queremos más mojadito podemos hacer una almíbar. Que siempre es la misma parte de agua que de azúcar llevando esta mezcla a ebullición y dejamos que se reduzca unos cinco minutos. Yo le incorporé al almíbar una cucharada de cacao puro y un poquito de vino dulce, estaba buenísimo.

Este es el resultado final.